Por FELIX BETANCES, para Ecos del Sur.
Hace aproximadamente dos meses, la doctora Altagracia Paulino, Directora del Instituto de Protección al Consumidor PROCONSUMIDOR, hizo una espeluznante revelación, en la cual puso en conocimiento de la ciudadanía los resultados de un estudio que había venido haciendo desde hacia varios meses, en el cual daba cuentas de que cerca del 90 por ciento del Salami que se produce en el País, a esa fecha, estaba carente de algunos elementos nutricionales y con un alto porcentaje de sustancias nocivas a la salud de los consumidores.
Esto sin embargo, resultó insignificante cuando se conoció a través de ese mismo informe, la noticia de que dicho producto, también contiene aproximadamente un 15 porciento de una sustancia llamada, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua : excremento humano (mierda).
La divulgación de ésta información, conmocionó al pueblo dominicano y hasta más allá, tratándose de los espacios fuera del País, hasta a donde llegan dichos productos. Tanto es así, que el mercado se ha visto mermado en más de un 60 por ciento en lo relativo a sus ventas y se han hecho los chivos locos, como si esto no le importara a nadie.
Se ha exigido que PROCONSUMIDOR, que en ningún momento ha querido hacerlo y que tampoco ha dicho por qué, no lo ha hecho, divulgue los nombres de las empresas involucradas en tan desafortunada práctica, en contra de la salud del pueblo.
Al no hacer público ningún nombre, se entiende tácitamente, que todos los fabricantes del producto en el País, están cometiendo los mismos errores o el mismo crimen.
En tal sentido, tampoco han hablado con responsabilidad institucional, aun siendo su deber hacerlo, el Ministerio de Salud Pública, quien supuestamente había ordenado un nuevo estudio de la situación, para dar a conocer al pueblo la realidad del asunto; ni la Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad DIGENOR, cuyo papel principal es velar por la calidad e higiene de la producción para el consumo humano en el País.
Todo parece indicar, que hay un contubernio entre todos ellos en apoyo a ese crimen de lesa- humanidad y que están jugando como antes lo habíamos dicho, al olvido paulatino del pueblo, en el que también han caído otros hechos graves. ¡Qué poco responsables son!.
Y aun sin quererlo, uno piensa que si hubiese tan siquiera una, de las Empresas fabricantes, que se sintiera segura en un ciento por ciento de su pulcritud en el caso, hubiese salido a defenderse con uñas y dientes, cosa que ninguna se ha atrevido a hacer y como dice una vieja enseñanza: “el que calla otorga”.
Hago desde este espacio, un ferviente llamado al Honorable Señor Presidente de la República , Lic. Danilo Medina, para que le ponga la debida atención a este caso, para que se defina de una vez por todas, la desgraciada situación que con relación a esto, vive el pueblo dominicano, especialmente los sectores que por necesidad, son los más comprometidos con el consumo del hasta ahora llamado “SALAMI”.
¡Señor Presidente, ésa es una de las cosas que están mal, pero muy mal!. ¡Disponga que se corrija, el pueblo lo espera…!
