viernes, 14 de septiembre de 2012

Por Casandra, "no, a los enfrentamientos".

POR FELIX BETANCES
Especial para Ecos del Sur.

Si tan solo me hubiese imaginado que el “caso Casandra”, como me permití llamarlo desde los inicios de la controversia, que  ha suscitado entre personalidades de Barahona, el retiro por parte de ACROARTE del nombre de la “Soberana”, de las premiaciones que desde hace más de 25 años, lleva a cabo junto a la Cervecería Nacional Dominicana; pueden estar seguros de que no me hubiese tomado el tiempo para escribir ninguno de los artículos que al respecto he escrito hasta el momento.

Aparentemente, todos hemos coincidido en un punto común, que es la máxima expresión de cariño, respeto y admiración hacia  la meritísima memoria, de quien supo poner en el fastigio el nombre de Barahona y de la República Dominicana, con los logros alcanzados a través de la mejor expresión de su alta calidad artística.

También hemos abogado de manera manifiesta por que se mantenga el nombre de doña Casandra en dichas premiaciones y aun mantenemos nuestras esperanzas, aunque por el rumbo que han tomado las cosas, todo parece indicar que no será posible.

Desde el primer artículo que escribí, hable de “Confusión”, y pedí que alguien aclarara el caso, porque  no entendía,  por qué se elevaba una Acción de Amparo por parte de varias entidades sociales de este pueblo, en contra de ACROARTE, por esta haber aceptado el retiro del nombre de Casandra de sus premiaciones, cuando esto había sido solicitado por sus familiares.

 Algo que sí entendí fue que la posición de los gremios, contrastaba con la decisión de la familia Casandra, ya que había dos partes buscando cosas diferentes, por un lado, la familia adoptaba la propiedad de su patrimonio histórico, y por el otro lado, los gremios se abrogaban el derecho de reclamo a nombre del pueblo, aunque de hecho, el pueblo no había sido consultado.

Lo preocupante ahora es ver enfrentados a juristas y comunicadores en una especie como de declaratoria de Guerra, cuyas motivaciones, no sabemos ni nos interesa saber de donde vienen.

Hemos leído los artículos escritos por el Dr. Praede Olivero Feliz, con los cuales hemos estado de acuerdo en lo que respecta  a sus argumentos jurídicos, pero no en el   aspecto de cómo da una especie de respuesta  a una situación demandada.

Vemos como el Dr. Olivero, da una especie de Cátedras de Derecho en materia de Amparo a las partes enfrentadas, como si se tratara de estudiantes de Derecho, más que de Profesionales  del área.

Creo que estas enseñanzas, aunque reitero son preponderantes, debieron aparecer al inicio del proceso y servir como reforzamiento al mismo y no en estos momentos y en estas circunstancias, cuando lo que parecen es como una orientación al Tribunal para que declare como “Inadmisible” el caso.

Me pregunto: ¿qué sentido tiene olvidarnos del meollo del asunto en cuestión en este momento, y pelearnos entre nosotros?. A quien o a quienes deja esto beneficios?.

Y si entre Bomberos no se pisan las mangueras, no es esto también aplicable entre profesionales y personas de un alto compromiso social en la comunidad?.

Finalmente, hago un llamado a las partes, a fin de que se retome el caso que nos ha despertado a todos y que haya un buen manejo de la situación, con una buena demostración de alto civismo, cordura, respeto mutuo y sobretodo, de alta capacidad profesional, que pueda servir de ejemplo a la sociedad que muy de cerca sigue nuestros comportamientos.  No es momento de montar esa escuelita.

Todo por Casandra, si es lo que verdaderamente nos importa.